jueves, 17 de noviembre de 2011

LA DICTADURA DE LOS MERCADOS


Los mercados se deshacen de los políticos y de los devotos de la democracia.

Silvio Berlusconi en Italia, Georges Papandreu en Gracia, José Sócrates en Portugal, Brian Cowen en Irlanda, todos fueron forzados a la dimisión, no por las manifestaciones en las calles como en los países árabes o por las urnas, sino por los mercados.

Son ellos los que acechan a Francia y la obligan a tomar, a su vez, medidas de austeridad si Paris no quiere perder su triple A en las agencias de notación.

La crisis del euro es reveladora de la influencia de los mercados sobre la política. Son ellos que ponen la presión, hacen subir los tipos de interés de la deuda pública que termina por estrangular a los Estados endeudados, juegan con los nervios, deciden quien debe caer y cuando, obligan a los políticos a imponer curas de austeridad que socavan el crecimiento que esos mismos mercados reclaman.


Los mercados, esos dictadores de los tiempos modernos que carecen de rostro, son los financieros, inversores y especuladores que tiran de las cuerdas de las marionetas en la opacidad de las bolsas y oficinas de traders. Son anónimos que no tienen ninguna legitimidad democrática y que, sin embargo, se sustituyen, deshaciendo gobiernos y dictando la dirección a seguir a los políticos.

Esto es una paradoja increíble, ahora que celebramos y apoyamos el regreso de la  democracia a los países árabes, el mundo da un giro para someterse a la dictatura de los mercados.

Fragilizados, por la deuda pública, e incapaces de ponerse de acuerdo para imponer las reglas de juego a los mercados, le abrieron una autovía en la que se metieron a toda velocidad los especuladores, verdaderos depredadores sin escrúpulos.

Las lagunas y los errores políticos no explican todo. Los mercados tienen sus cabezas de turco. Silvio Berlusconi, no era digno de confianza, pero por razones distintas al estado de las finanzas de Roma. El déficit de Italia, no es tal que justifique tipos de interés tan altos y son esos tipos los que estrangulan la península italiana.

Esos tipos de interés son puramente especulativos. Veamos nuestro país bajo la presidencia de Zapatero: Los mercados nos atacan cuando la deuda es de 40% del PIB, por debajo del 60% del límite fijado por el tratado de Maastrich.

La deuda de Irlanda era del 25% cuando sufrió el asalto de los mercados.

Hoy nos dicen que España tiene que pagar un interés del 7%, cuando Inglaterra, en peor estado, solo paga el 3%.

Los mercados no obedecen a reglas claras. Simplemente no tienen reglas. Especulan y reaccionan tanto a los rumores como a la realidad, calculan la confianza sin criterios lisibles.

Es ese mundo obscuro que se impone hoy, a todos y a todo, tanto a los políticos como a la economía, con la misma incoherencia.

La finanza se separó de la economía real, ya no esta para ayudarla, tiene su propia finalidad, es un mundo aparte que está a los mandos de todo.

Los políticos están asediados por la urgencia, pero no acabarán con ella porque las nuevas tecnologías aceleraron los acontecimientos en las finanzas y los mercados.

La urgencia, sería atacarse a los fundamentos mismos del sistema para corregir la deriva.


viernes, 7 de octubre de 2011

EL LIBERALISMO: una doctrina políticamente incoherente

El liberalismo es, de todas las doctrinas a las que se confronta, históricamente la más antigua, teóricamente la más indigente, políticamente la más incoherente, prácticamente la más ineficaz y globalmente la más peligrosa.

Querer sostener el capitalismo, soñar con humanizarlo, esperar reformarlo, resignarse a cambiarlo o creerse indiferente, solo serán opciones imposibles o deseos insensatos.

El liberalismo es el futuro, cantan las sirenas de esta ideología. Pero Adam Smith, padre fundador del liberalismo, murió hace más de dos siglos.

Ciertamente, el valor de una teoría no se mide por su edad, pero si miramos lo que esta pasando a nuestro alrededor, tenemos derecho a pensar que su cadáver esta en estado de descomposición avanzado.

Comparándola a otras doctrinas políticas, que aparecieron más tarde, para hacer frente a esa ansia insaciable del liberalismo desbocado de amasar fortunas a cualquier precio, fagocitando al mismo tiempo aquellas personas que favorecen su riqueza, podemos deducir que está lejos de encarnar una vanguardia intelectual y decir que no posee la evidencia de la modernidad, como algunos quieren hacernos creer.

El liberalismo es una doctrina teóricamente indigente, ninguna es más fácil de resumir, una receta de baja cocina intelectual fácil de realizar:

Un poco de antropología reductora (el hombre es un animal naturalmente egoísta).Un poco de economía salvaje (la riqueza de una nación aumenta cuando las actividades económicas están reguladas únicamente por la ley de la oferta y la demanda).Una pizca de política ciega (lo menos de estado posible, salvo para asegurar el orden y la seguridad).Un poquito de magia (libradas a ellas mismas, las actividades económicas egoístas y particulares se reglan solas gracias a la mano invisible del mercado que, por milagro reparten la riqueza sobre el conjunto de la sociedad).

Mezclemos todo y obtendremos los tres axiomas fundamentales del liberalismo conservados desde la eternidad.

Primer axioma:
Cada individuo, buscando únicamente su propio interés egoísta en la actividad económica, contribuye, a pesar de él, a la riqueza colectiva y al bienestar de todos.



Segundo axioma:

El papel del Estado debe de ser mínimo y limitarse a asegurar la vitalidad del sistema económico, asegurando sobretodo la protección de las personas, de la propiedad privada y el respeto de los contratos (justicia y policía), seguridad nacional y riqueza (armada). Lo demás, el Estado debe desentenderse de la sociedad y abandonar a los intereses privados toda actividad susceptible de generar cualquier tipo de beneficio económico.

Tercer axioma:

La sociedad económica posee la facultad de autorregularse ella misma, sin necesidad de ninguna intervención externa, justamente, porque no está sometida a ninguna actividad externa. La mano invisible del mercado, teniendo en cuenta la ley de la oferta y la demanda, equilibra producción y consumición, estimulando la creación y repartición de riquezas, beneficiosas a toda la nación.

Esta teoría no es simple, es simplista y rudimentaria. Fundada sobre bases arbitrarias, es teóricamente indigente.

Esto no tendría importancia si fuese literatura para pasar el tiempo, pero se convierte en inaceptable cuando se trata de organizar una sociedad.

Lo catastrófico es que esta teoría es la fuente donde se abrevan las políticas de todos los gobiernos liberales.

Sobre el plan de la Economía, la destrucción del derecho al trabajo, el relajamiento de las reglas del despido, la disminución de los impuestos estratégicamente destinados a las clases ricas, el aumento de la edad de jubilación, la privatización de los servicios públicos, la sumisión dócil a las ordenes de la patronal, los recortes de poder a los sindicatos en beneficio de intereses egoístas.

Sobre el plan de la Justicia, la protección absoluta de la riqueza y de las ganancias de la clase dominante, la pérdida de independencia de los jueces, y de una forma general la nuez vacía de los derechos formales (derechos de expresión, de circulación, de opinión, etc.), de lo que nadie cuestiona el valor, pero que no le cuestan nada al Estado y preservan intacta la dominación de los omnipotentes sobre los débiles, contra la substancia concreta de los derechos reales (derecho a la existencia, a la educación, a la vivienda, al trabajo, al paro, a la jubilación, etc.), que suponen el compromiso del Estado y una redistribución de la riqueza protegiendo a los débiles.

Orden, Economía, Justicia es lo que nos muestra el Estado Liberal en su mano derecha, mientras nos retira, con su mano izquierda, Igualdad real de las condiciones socioeconómicas, la Solidaridad del reparto redistributivo de la riqueza y la Libertad política de los ciudadanos, capaces de decidir por ellos mismos sobre su futuro y la verdadera naturaleza del Bien común. Resumiendo: una teoría indigente para una política ciega, recetas antiguas para una sociedad moderna.

El liberalismo es una doctrina políticamente incoherente
El liberalismo cree hacer la prueba de su eficacia y su superioridad sobre cualquier otra forma de organización de la sociedad, cuando en la práctica y, según sus propios valores es ineficaz, es decir, no cumple lo que promete.
La experiencia y la historia nos muestran países que aplicaron estrictamente los principios del liberalismo: Argentina, Brasil, Taiwán, Indonesia, Filipinas, Tailandia… Estas naciones y algunas más se hundieron económicamente.

Ninguna mano invisible autorreguló la actividad económica. Las riquezas nacionales no aumentaron sino que fueron pilladas. Los intereses egoístas, lejos de beneficiar al conjunto de la sociedad, sirvieron a una minoría. Solo Brasil, con el socialista Lula da Silva corrigió su destino, otra prueba más de la ineficacia y la incoherencia del liberalismo.

La Nación que supuestamente encarna el triunfo del liberalismo, EEUU, nos da cotidianamente la prueba de la inconsistencia del sistema capitalista.

Las grandes empresas quiebran a pesar de los despidos, tan masivos como arbitrarios, dictados únicamente por la maximización de los beneficios.

Los mercados se hunden con frecuencia. Los pequeños y medianos accionistas son periódicamente arruinados. Los hogares estadounidenses, están endeudados en un 40% de su salario anual. Casi la mitad de la población vive por debajo del umbral de la pobreza.

La precarización de los salarios conduce a una parte creciente de la población a ejercer dos o tres empleos diferentes simplemente para sobrevivir.

Los ancianos deben trabajar para subsistir, por no tener una jubilación suficiente, o simplemente no tienen jubilación.

Unos tres millones de americanos, viven encarcelados y sirven de mano de obra barata, flexible y sumisa a los intereses de los empresarios.

El déficit exterior de la nación es de más de 400 mil millones de dólares. Apagones eléctricos. Trenes que descarrilan. Las compañías aéreas se hunden (TWA, PANAM etc...). La tasa de mortalidad infantil aumenta. La salud se degrada. En fin… un triunfo.

Las condiciones supuestamente sustanciales de una economía capitalista nunca han visto la luz.

En lugar de la transparencia de la información y de las reglas del mercado para todos los actores económicos, la opacidad concertada que solo beneficia a las minorías ricas.

En lugar de una vitalidad económica, que se supone favorece un descenso de impuestos, se desarrolla un paro paralizante o un trabajo precario y la confiscación improductiva de la riqueza por un puñado de millonarios especuladores que evaden impuestos y capitales.

En lugar de una mejora global del nivel de la calidad de vida, una precarización creciente de la mayoría de la población.

Sobre el plan internacional, en lugar de “una mundialización feliz” controlada por instituciones, supuestamente internacionales, (Banco Mundial, FMI, etc.), países del Sur olvidados por el crecimiento y el progreso, diezmados por la hambruna y la miseria, mantenidos en estado de esclavitud por un sobre endeudamiento programado y el saqueo de materia prima.

En lugar de la preservación ecológica del planeta, desarrollo durable de la polución y de la gestión ciega de los recursos energéticos.
En lugar de la libre circulación de las personas, el control xenófobo de la inmigración, el control severo de las fronteras donde solo circulan libremente los capitales financieros.

En lugar de progresos democráticos, surgen oligarquías sin nombre.

En lugar de la libertad de prensa, monopolios de grupos privados sobre desinformación de masas y propaganda increíble de un sistema que reina a lo largo y ancho del mundo de los medios.

Desde el punto de vista científico, el valor de una teoría, se prueba con un protocolo de experimentación haciendo variar las condiciones iniciales y midiendo la diferencia entre los resultados realmente obtenidos y los resultados idealmente esperados.

La teoría liberal es perfectamente conocida. El protocolo de experimentación (lo menos de Estado posible, desregulación de los mercados, privatización de los servicios públicos, etc.) ha sido perfectamente seguido. Los países en los que ese protocolo se experimentó son suficientemente numerosos para haber permitido, sobre un periodo de tiempo significativo, las variaciones de las condiciones (históricas, geográficas, políticas, económicas) iniciales.

Los resultados realmente obtenidos son sistemáticamente los mismos: ineficacia económica, degradación del interés general, debilitamiento de la decisión democrática, etc.

Esos resultados están en contradicción total con los principios mismos de la teoría liberal. Sin embargo, los valores supremos del liberalismo son la eficacia y “cientifismo”.

En consecuencia esta teoría es, según sus propios principios, ineficaz en la práctica y desde el punto de vista científico no tiene valor y es autocontradictoria. No podemos llamar a esto el triunfo del liberalismo o capitalismo.

Resumamos. El liberalismo es un espantapájaros que sirve para justificar una realidad social, económica y política insoportable para la mayoría de los ciudadanos de todo el mundo.

Históricamente, es la más vieja de las teorías, pero desde el punto de vista político, es incoherente puesto que tiende a eliminar toda toda competencia y actividad política real.

Supongamos que es políticamente viable, no deja de ser teóricamente indigente, puesto que está fundada sobre principios groseros, arbitrarios, y fácilmente contestables.

Admitamos, finalmente, que es teóricamente válida. Desde el punto de vista práctico, ni siquiera logra, según sus propios principios, alcanzar los resultados que se fija.

Es precisamente este último criterio, según esta teoría, el que justifica el valor de los precedentes y, como la piedra angular no es sólida, toda la teoría se desmorona.

El liberalismo está, pues, históricamente desfasado, es políticamente incoherente, teóricamente inconsistente y prácticamente ineficaz.

No obstante, se da por supuesto imponerse en cada país, en cada actividad, en cada individuo.

Se da por supuesto dictar las condiciones de nuestra vida, de nuestra educación, de nuestro pensamiento, de nuestra salud, de nuestro trabajo, de nuestra jubilación, de nuestra muerte. En consecuencia, es globalmente peligroso para cada uno de nosotros.

El capitalismo reina sin embargo a pesar de sus contradicciones. Lo que la Razón no puede justificar, es la Fuerza que lo impone: el capitalismo nos somete así a la más terrible de las Ocupaciones. Discernir por que medios realiza esta Ocupación, es identificar los fundamentos reales de su poder, es saber a que atenerse, es preparar un cambio de situación, es:
                                        #PENSAR ANTES DE VOTAR EN LAS ELECCIONES
















miércoles, 5 de octubre de 2011

MENTIRAS Y MANIPULACIONES DURANTE LAS ELECCIONES

En las elecciones del 22 mayo 2011, don Ignacio Diego Palacios, entonces candidato del PP, nos escribía una carta a todos los cántabros. Les reproduzco exatamente el 5º párrafo de esa carta. :
“Te propongo que votes en serio. Pensando en las 50.000 personas que no tienen empleo y en los otros miles que cada noche se van a la cama pensando si el suyo estará en riesgo también”.
    Articulo cOPIADO DEL DIARIO MONTAÑES 
isabel arozamena  - EL DIARIO MONTAÑES - miercoles 05.10.2011 – pg 36 ECONOMIA
El pasado mes dejó en la comunidad 2.435 desempleados más, un 5,8% de incremento, el segundo peor dato de España

Don Ignacio Diego, después de todas sus promesas se convirtió en presidente de Cantabria el 22 de mayo 2011. El poder asumido, cuatro meses después, las 50.000 personas que no tenían empleo, siguen sin tenerlo y, los miles que cada noche se iban a la cama pensando si el suyo estaría en riesgo, ahora están en paro. Gracias Sr. Diego. Pero, Ud. ¿que ha hecho estos cuatro meses? ¿donde están las promesas de las elecciones?. Porfa.... Lease su programa merece la pena ....Por CANTABRIA, POR LOS CANTABROS
METIRAS Y MANIPULACIONES

martes, 4 de octubre de 2011

MENTIRAS Y MANIPULACIONES EN CANTABRIA

El sábado 1 del 10 de 2011, el “Diario Montañés”, en su página 4, publicaba esta noticia:
Cantur despide en el mismo día a seis altos cargos. El Gobierno comienza su empeño en racionalizar el gasto en las empresas públicas con el cese de los directivos de la sociedad entre los despedidos estaba el director del parque natural de Cabárceno.  
Dos días después, el lunes 1 del 10 en el mismo Diario leo: Carlos Recio, nuevo director de Cabárceno.

A mi, ciudadano, alguien me miente, alguien intenta manipularme. Quien es: ¿El Diario Montañés?, ¿El Partido Popular? ¿ O los dos?

Un día nos anuncian el despido de una persona, para ahorrar y dos después nombran otra en el mismo puesto, concejal del Partido Popular del Ayuntamiento de Villaverde. ¿Donde esta el ahorro?.

No me parece mal que el PP ponga en ese puesto a uno de sus amigos, lo que no admito es que intenten manipularnos.

MENTIRAS Y MANIPULACIONES

lunes, 3 de octubre de 2011

ENTRAR EN RESISTENCIA

Decididamente el espíritu del mes de mayo es rebelde. Manifiesta su libertad, sus opiniones y sus luchas contra un capitalismo ultraliberal, columna vertebral de las desigualdades sociales de una minoría que posee todo y dirige el mundo oprimiendo la mayoría que mendiga un trabajo mal remunerado.

Para permanecer en las conciencias, para aumentar la propaganda y difundirse en la sociedad, el capitalismo se dio un pseudo fundamento, una doctrina económica y política que justifique su existencia: el liberalismo.

Criticar el sistema capitalista, es criticar sus fundamentos. Criticar sus fundamentos es socavar sus bases. Socavar sus bases es descubrir su lógica, exponer sus contradicciones, designar sus grietas, para que ya nadie conscientemente ignore que una sociedad ultraliberal solo reposa sobre el viento y la especulación.

Tenemos que decidirnos,  escoger entre: 
ENTRAR EN RESISTENCIA O COLABORAR

viernes, 30 de septiembre de 2011

ARMA DE MANIPULACION MASIVA

Las 10 Estrategias de Manipulación Mediática (N.Ch) 
 
1. La estrategia de la distracción  
 
El elemento primordial del control social es la estrategia de la distracción que, consiste en desviar la atención del público de los problemas importantes y de los cambios decididos por las elites políticas y económicas, mediante la técnica del diluvio o inundación de continuas distracciones y de informaciones insignificantes. La estrategia de la distracción es igualmente indispensable para impedir al público interesarse por los conocimientos esenciales, en el área de la ciencia, la economía, la psicología, la neurobiología y la cibernética.
 
Mantener la Atención del público distraída, lejos de los verdaderos problemas sociales, cautivada por temas sin importancia real. Mantener al público ocupado, ocupado, ocupado, sin ningún tiempo para pensar; de vuelta a granja como los otros animales (cita del texto 'Armas silenciosas para guerras tranquilas).

2. Crear problemas y después ofrecer soluciones
  
Este método también es llamado “problema-reacción-solución”. Se crea un problema, una “situación” prevista para causar cierta reacción en el público, a fin de que éste sea el mandante de las medidas que se desea hacer aceptar. Por ejemplo: dejar que se desenvuelva o se intensifique la violencia urbana, u organizar atentados sangrientos, a fin de que el público sea el demandante de leyes de seguridad y políticas en perjuicio de la libertad. O también: crear una crisis económica para hacer aceptar como un mal necesario el retroceso de los derechos sociales y el desmantelamiento de los servicios públicos.

3. La estrategia de la gradualidad


Para hacer que se acepte una medida inaceptable, basta aplicarla gradualmente, a cuentagotas, por años consecutivos. Es de esa manera que condiciones socioeconómicas radicalmente nuevas (neoliberalismo) fueron impuestas durante las décadas: Estado mínimo, privatizaciones, precariedad, flexibilidad, desempleo en masa, salarios que ya no aseguran ingresos decentes, tantos cambios que hubieran provocado una revolución si hubiesen sido aplicadas de una sola vez.
 
4. La estrategia de diferir 

Otra manera de hacer aceptar una decisión impopular es la de presentarla como “dolorosa y necesaria”, obteniendo la aceptación pública, en el momento, para una aplicación futura. Es más fácil aceptar un sacrificio futuro que un sacrificio inmediato. Primero, porque el esfuerzo no es empleado inmediatamente. Luego, porque el público, la masa, tiene siempre la tendencia a esperar ingenuamente que “todo irá mejorar mañana” y que el sacrificio exigido podrá ser evitado. Esto da más tiempo al público para acostumbrarse a la idea del cambio y de aceptarla con resignación cuando llegue el momento. Ejemplo el aumento de la edad de la jubilación.


5. Dirigirse al público como criaturas de poca edad
 
   La mayoría de la publicidad dirigida al gran público utiliza discurso, argumentos, personajes y entonación particularmente infantiles, muchas veces próximos a la debilidad, como si el espectador fuese una criatura de poca edad o un deficiente mental. Cuanto más se intente buscar engañar al espectador, más se tiende a adoptar un tono infantilizante. Por qué? “Si uno se dirige a una persona como si ella tuviese la edad de 12 años o menos, entonces, en razón de la sugestionabilidad, ella tenderá, con cierta probabilidad, a una respuesta o reacción también desprovista de un sentido crítico como la de una persona de 12 años o menos de edad (ver “Armas silenciosas para guerras tranquilas”)”. 

6. Utilizar el aspecto emocional mucho más que la reflexión

Hacer uso del aspecto emocional es una técnica clásica para causar un corto circuito en el análisis racional, y finalmente al sentido critico de los individuos. Por otra parte, la utilización del registro emocional permite abrir la puerta de acceso al inconsciente para implantar o injertar ideas, deseos, miedos y temores, compulsiones, o inducir comportamientos… 

 7. Mantener al público en la ignorancia y la mediocridad
 
Hacer que el público sea incapaz de comprender las tecnologías y los métodos utilizados para su control y su esclavitud. “La calidad de la educación dada a las clases sociales inferiores debe ser la más pobre y mediocre posible, de forma que la distancia de la ignorancia que planea entre las clases inferiores y las clases sociales superiores sea y permanezca imposibles de alcanzar para las clases inferiores (ver ‘Armas silenciosas para guerras tranquilas)”.
 
8. Estimular al público a ser complaciente con la mediocridad

Promover al público a creer que es moda el hecho de ser estúpido, vulgar e inculto.


9. Reforzar la autoculpabilidad

Hacer creer al individuo que es solamente él el culpable por su propia desgracia, por causa de la insuficiencia de su inteligencia, de sus capacidades, o de sus esfuerzos. Así, en lugar de rebelarse contra el sistema económico, el individuo se autodesvalida y se culpa, lo que genera un estado depresivo, uno de cuyos efectos es la inhibición de su acción. Y, sin acción, no hay revolución!
  
10. Conocer a los individuos mejor de lo que ellos mismos se conocen
  
En el transcurso de los últimos 50 años, los avances acelerados de la ciencia han generado una creciente brecha entre los conocimientos del público y aquellos poseídas y utilizados por las elites dominantes. Gracias a la biología, la neurobiología y la psicología aplicada, el “sistema” ha disfrutado de un conocimiento avanzado del ser humano, tanto de forma física como psicológicamente. El sistema ha conseguido conocer mejor al individuo común de lo que él se conoce a sí mismo. Esto significa que, en la mayoría de los casos, el sistema ejerce un control mayor y un gran poder sobre los individuos, mayor que el de los individuos sobre sí mismos.

miércoles, 28 de septiembre de 2011

! ATENCION ¡ NOS MANIPULAN

Para manipularnos fácilmente, políticos y medios de comunicación, no dudan en manipular aquello que utilizamos a diario, el lenguaje.

Ahora no se habla de despidos, cuando una empresa tiene que despedir a una parte de sus empleados, hablamos de Expediente de Regulación de Empleo.  Así, se manipula el lenguaje para manipular a la gente, de esta forma, ya no despiden a los trabajadores

 Los políticos prefieren hablar de exclusión o de fractura social y no de explotación de los ciudadanos. El debate social sobre desigualdades, paso a ser el debate sobre la exclusión. Así, los excluidos no pueden ser considerados como explotados. ¿Como lo van a ser si no trabajan? Así, los excluidos, no siendo victimas de nadie se convierten ellos mismos en miserables.

                            MENTIRAS Y MANIPULACIONES